Visita académica a la jefatura forense. Que experiencia.

Estudio Antropología (si no sabes lo que es, no te preocupes. Yo en un principio tampoco lo sabía). Mi carrera estudia al hombre y su cultura desde muchos ámbitos:

Seré breve en la explicación (Mateo):

Antropología Física: Estudia al hombre bajo un punto de vista biólogico.
Antropología Social: Estudia al hombre a partir de los diversos grupos humanos.
Arqueología: Estudia los vestigios del pasado a través de la cultura material.
LingÜística: Estudia la diversidad de las lenguas habladas por las distintas sociedades humanas.

En fin, es una carrera holística y gracias a esto pudimos realizar un paseo a la medicatura forense. Actualmente a muchas personas le atrae la antropología forense, quizá la serie de CSI o Bones tenga algo que ver o no. No lo sé. El hecho es que al empezar el 1er semestre mucha gente estaba interesada en esta área por lo que se decidió organizarnos en grupos e ir a ese lugar tan inusual.

Hoy 30 de Mayo de 2014 nos encontramos en la estación de Metro Alí Primera, nuestro destino estaba muy cerca del lugar de encuentro así que llegamos de inmediato. Cada quien llevo la indumentaria requerida: guantes, tapa bocas, bata blanca de laboratorio y gorro. Fuimos casi un cuarto del total de alumnos, no sé si muchos no se enteraron o qué pasó. El hecho es que al entrar a ese lugar y que el Antropólogo forense encargado nos diera las instrucciones empezó una experiencia que de alguna manera me marcó. En un principio nos dieron el recorrido por la jefatura, mostrandonos el lugar de trabajo del personal y la labor asignada para cada uno. Nos asombró que no tuvieran base de datos, nos comentaban que estaban trabajando en un proyecto para mejorar esto. Fue bastante impactante para nosotros, porque pensamos ¿Se llega a quemar esto y que pasa con los documentos importantes si no cuentan con respaldo?. Bueno, nuestro pequeño tour continuo hasta que llego el momento más esperado por muchos y no tanto por otros. Yo de verdad que veo series de Tv que muestran cadaveres y he leído libros, pero algo que puedo decir es que nada se le compará a ver esta realidad cara a cara. Además el olerla no te dejará pasar inadvertida la experiencia.

Al llegar nos enseñaron un cadaver en avanzado estado de descomposición, la cabeza ya estaba esqueletizada como gran parte del cuerpo. realmente pareció que lo abandonaron en un lugar con mucho lodo o algo parecido. Algo que no voy a olvidar es que esa persona cargaba unos zapatos converse chuck taylor, de esos que siempre uno ve, eran grises. Yo pensé, wow... Tengo unos parecidos. A su vez, inmediatamente recordé un libro que leí -El lenguaje de los huesos- donde la Antropóloga forense Clea Koff junto con un gran equipo de la UNESCO es contratada para darle identidad a las victimas de un genocidio en Ruanda y Bosnia. Imágenes del libro pasaron por mi mente en ese instante. También pensaba en esa persona, que como yo que estoy escribiendo y tu que en este momento lees, tenía una vida y que de la noche a la mañana su realidad sea otra. Nadie que nazca está excento a tal final.

Luego uno de los chicos que trabaja en el recinto y además es estudiante o aspirante a "técnico forense", nos abrió la cava o nevera donde conservan a los demás cuerpos. Me sorprendió ver varios tirados en el suelo, otros si estaban en una repisa de aluminio, pero muchos otros reposaban en el suelo. Nos llamó la atención el de la entrada porque era de gran tamaño y tenía una gran barriga, supusimos que era alguien que le gustaba comer mucho y además ya estaba bastante hinchado por los gases de la descomposición. Luego, pisamos la sala de autopsia... 3 cuerpos, todos jóvenes (menores de 30 años) y con heridas de arma de fuego en el pecho, pero lo que más era común era en el rostro y ver como salian por otras partes del cráneo. Muchos arrugamos la cara producto del olor (nada fácil), otros se tapaban porque no querían ver, una amiga fascinada por lo que veía (Disney world para ellá). En ese momento, pensaba...  -Bueno, de algo tienen que servir los libros, las series de tv y haber visto una autopsia por youtube que me mandaron a ver en un taller de Osteología-. No tengo el estomago tan débil para ver, pero si  para oler.  Los libros ni los videos sirvieron para prepararme ante el olor. Es indescriptible....

Algo que me llamó la atención es que los muchachos que trabajaban allí lo tomaban todo normal y hasta hacian bromas, me imagino que como todo, al tiempo te acostumbras y para hacer frente a la realidad putrefacta circundante, tienes que sacar a relucir el sentido del humor. Sin embargo, opino que se debe tratar con respeto a los cuerpor porque SON PERSONAS, FUERON PERSONAS, son congeneres. No sé el tenerlos en el suelo, no me pareció adecuado. Quizá el estar acostumbrada a ver morgués de televisión te hace tener unas falsas espectativas, las de Venezuela son bastante primitivas. Después de regresar del "paseo", leí un artículo de la morgue de Bello Monte y me di cuenta que allá están peor, PEOR. Esto no puede obviarse. Quien crea que en una morgue venezolana los cuerpos estaran perfectamente limpios y conservados en una nevera horizontal al estilo -Escena del crimen- que se baje de esa nube. Aquello parece más una carniceria, y ojo no es que esté desvirtuando el trabajo de los venezolanos que trabajan en las morgues, ellos hacen lo que puede con los pocos recursos. A quien critico es al ente responsable, somos un país con una gran taza de muertes violentas y ¿cómo es posible que ni siquiera en los últimos momentos nuestros hermanos venezolanos pueden tener una "transición" digna?. No me parece que después que mueres seas tratado como un perol, como un saco de papa. No sé si sueno dramática, pero es lo que siento y de seguro que si algun día tu, querida lectora o lector, llegas a ir a un sitio como ese acá en Venezuela, espero que sea por un motivo académico, me podrás comprender mejor.

Bueno, mi reflexión ante este día es el siguiente:
En lugares como estos es donde se recalca la fragilidad humana. Allí el hijo o la hija de alguien, tan sólo pasa a ser un número más. La vida es muy frágil y fugaz, hay que vivirla cada día sin desperdicio y valorando a nuestros seres queridos. Mañana puede que sea tarde, hoy es el día que cuenta.

La historia relatada la escribí como una manera de desahogarme, no quise de ninguna manera parecer grotezca en las descrpciones ni mucho menos, mi intención ha sido la de sacar a la luz una realidad que muchas veces no somos capaces de ver a los ojos. Una realidad que evitamos, pero tarde o temprano vamos a encontrar.  Creo que a la visita de ese día le voy a sacar su brillo, a pesar de todo lo oscuro que pueda parecer para algunos. Esta experiencia, me ha hecho reflexionar mucho acerca de nuestra permanencia en este mundo, nuestra fragilidad. Me ha hecho valorar más a los humanos, a la vida y todo lo que la engloba.

La vida es un milagro y muchas veces no nos damos cuenta de ello. Vivimos el día a día como si fuesemos seres eternos y no es así. Somos tan frágiles.
Pienso que el ser humano puede ser como una estrella, muchas de ellas ya no están; pero su luz sigue iluminando al resto de la galaxía. Creo que nuestra misión en esta tierra es dar luz y esparcirla hasta más no poder. Un montañista Venezolano llamado José Antonio Delgado "El indio", decía: "Lo único que puedo hacer con la muerte es aprovechar la vida", que razón tenía este gran hombre.

Aprovechemos la vida, que como dice Juanes: "La vida es un ratico". ¡A disfrutar!

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