La lección de Pongo: "El perro es el mejor amigo del hombre, pero no siempre el hombre es el mejor amigo del perro."
Pongo, despues de su gran aventura, de regreso a su hogar: Hoyo de la Cumbre-Dos Aguadas. Muchas gracias a Kesyler y Rolando por ayudarlo a regresar a casa.
Lección del día:
No permitir que un perrito los siga en una excursion, o en el contexto que sea, si uno luego no se hará responsable de su retorno a casa. Cada quien se devolverá a su casa al final del trayecto, pero: ¿qué pasará con él?. Ud es todo lo que él tiene en ese momento, lo único conocido. A los amigos, no se les da la espalda ni se les abandona.
Pongo nos acompañó en la excursión de ayer desde Hoyo de la Cumbre-Dos Aguadas hasta La Guayra (17kms apróx.), eramos al menos 30 personas. La gran mayoría, se tomó fotos con él, le dio cariño, agua, comida, etc- luego al llegar a la ciudad y terminar el recorrido; Pongo, se hizo invisible. Muy lejos de su hogar, ese campesino de 4 patas estaba indefenso en la ciudad, estaba tan sólo pidiendo algo tan básico como: sensibilidad humana. Le tenía panico a las motos y al bullicio citadino, para un can que está acostumbrado a la tranquilidad del campo es comprensible. Estaba tan cansado que le temblaban las patas, dejarlo allí no era una opción.
Por favor, si lo vuelven a ver a él o cualquier otro perrito del monte, no los encanten para después desampararlos a la buena de Dios. Ellos son buenos con la orientación, pero reventado, con ese calor de Vargas y con un montón de horas de caminata en las patas, el esperar que regresará como si nada a su hogar, es algo un poco cruel de creer, insensato.. (Mucho de esto fue lo que escuchaba ayer, creo que en ese intento humano de no aceptar la culpa o error cometido: "El se regresará solo", "él se acostumbrará a la playa", "no podemos hacer nada por él". )
El ser humano puede ser mucho más que eso, lo sé... espero que lo sea, porque de nada nos sirve el cerebro y tanta tecnología, si el corazón está apagado y no se le da uso a la sensibilidad humana y los sentimientos. No somos máquinas, somos gente.
"El perro es el mejor amigo del hombre, pero no siempre el hombre es el mejor amigo del perro."
Espero que Pongo tenga una vida feliz en el campo y deje de ser tan regalado y se vaya con cualquiera que le ofrezca un cariñito... Pongo, perro noble, fiel, equilibrado, que todavía cree en los humanos.
Lección del día:
No permitir que un perrito los siga en una excursion, o en el contexto que sea, si uno luego no se hará responsable de su retorno a casa. Cada quien se devolverá a su casa al final del trayecto, pero: ¿qué pasará con él?. Ud es todo lo que él tiene en ese momento, lo único conocido. A los amigos, no se les da la espalda ni se les abandona.
Pongo nos acompañó en la excursión de ayer desde Hoyo de la Cumbre-Dos Aguadas hasta La Guayra (17kms apróx.), eramos al menos 30 personas. La gran mayoría, se tomó fotos con él, le dio cariño, agua, comida, etc- luego al llegar a la ciudad y terminar el recorrido; Pongo, se hizo invisible. Muy lejos de su hogar, ese campesino de 4 patas estaba indefenso en la ciudad, estaba tan sólo pidiendo algo tan básico como: sensibilidad humana. Le tenía panico a las motos y al bullicio citadino, para un can que está acostumbrado a la tranquilidad del campo es comprensible. Estaba tan cansado que le temblaban las patas, dejarlo allí no era una opción.
Por favor, si lo vuelven a ver a él o cualquier otro perrito del monte, no los encanten para después desampararlos a la buena de Dios. Ellos son buenos con la orientación, pero reventado, con ese calor de Vargas y con un montón de horas de caminata en las patas, el esperar que regresará como si nada a su hogar, es algo un poco cruel de creer, insensato.. (Mucho de esto fue lo que escuchaba ayer, creo que en ese intento humano de no aceptar la culpa o error cometido: "El se regresará solo", "él se acostumbrará a la playa", "no podemos hacer nada por él". )
El ser humano puede ser mucho más que eso, lo sé... espero que lo sea, porque de nada nos sirve el cerebro y tanta tecnología, si el corazón está apagado y no se le da uso a la sensibilidad humana y los sentimientos. No somos máquinas, somos gente.
"El perro es el mejor amigo del hombre, pero no siempre el hombre es el mejor amigo del perro."
Espero que Pongo tenga una vida feliz en el campo y deje de ser tan regalado y se vaya con cualquiera que le ofrezca un cariñito... Pongo, perro noble, fiel, equilibrado, que todavía cree en los humanos.

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