COCINAS REGIONALES, GASTRONOMÍA VENEZOLANA Y ANTROPOLOGÍA:


“ La cultura es lo único que puede salvar un pueblo, lo único, porque la cultura permite ver la miseria y combatirla. La cultura permite distinguir lo que hay que cambiar y lo que se debe dejar, como la bondad de la gente, el compartir una empanada, un vino... ”.
Mercedes Sosa, la voz de América.




La gastronomía venezolana tendrá sustento, en tanto que, nos sumerjamos en la investigación de las diversas corrientes marinas de su mar; sembremos, cocinemos, comamos y hasta vomitemos, creencia en lo local. Todavía ni sabemos con certeza lo que es la gastronomía venezolana, hacen en falta, muchos elementos a identificar y aprehender. El antropólogo Luis Mujica Bermúdez en su ensayo de -Aculturación, inculturación e interculturalidad: Los supuestos en las relaciones entre "unos" y "otros"- hace énfasis en:


"En un proceso de globalización acelerado, como en el que estamos, hay un esfuerzo por remarcar el conocimiento de las diferencias, lo que no significa necesariamente que hayan desaparecido las formas de subordinación y dominación que existen entre las culturas que están en relación. "

De lo contrario, de no investigar y mirar hacia dentro, es seguir reproduciendo la colonización del paladar y el rentismo económico monoproductor, las cuales, son “la punta del tepui” de esta crisis, con base moral, que vivimos en Venezuela. Que no estoy en contra del sincretismo culinario, pero si es necesario decolonizar el paladar un poco. Empezar a mirarnos el ombligo y ver: ¿qué carajo hay en nuestra tierra y en las raíces que nos dan cimiento a lo que somos?. ¿Cuál es la tradición culinaria con la cual hemos crecido?. ¿Por qué es así la "tradición culinaria"?. ¿Hay una ideología en la mesa y en cada bocado?. En medio de una crisis alimentaria como la que atravesamos, donde muchas personas, incluyéndome, han perdido peso a causa de una disminución de alimentos “centrales” del sistema alimentario, es apremiante la reflexión. (¿Cuántos niñxs crecen hoy con desnutrición y urgando en la basura?. ¡Que a diario les veo, cuando voy caminando a la universidad o camino por Caracas!). De lo contrario, roza la necedad y el masoquismo el no tomar la coyuntura socio-política actual, como una oportunidad para cambiar lo que no nos gusta en lugar de tan sólo sentarnos a criticar/culpar y victimizarnos. En lugar de, asumir responsabilidades y empezar la marcha, desde el lugar que ocupamos como actrices/actores sociales.

"No es natural", como diría Josep-Vincent Marqués, que la mayoría de los cocinerxs miren a la gastronomía europea como la única que debe ser aprendida y trasmitida, es cultural. Pasa en la antropología, pasa en la cocina y en múltiples aristas de la vida social y política. Nos atraviesa de manera arrolladora (estamos condicionadas hasta la médula), desde el pelo hasta los gustos más cotidianos (música, cine, literatura, vestimenta, atracción sexual...). -Si algo aparece como natural es invariable, no puede ocurrir de otra forma, la cosa es "socialmente natural". Pero si todas las cosas tienen un significado, el cual se altera, entonces nuestro mundo es "naturalmente social", transformable en miles de aspectos. Muy pocas de las cosas que hacemos están programadas por la biología (comer, beber, dormir). Pero cómo realizamos todas esas cosas depende de las circunstancias sociales en las que fuimos educados, maleducados, hechos y deshechos -:

"A diferencia de los elementos y sucesos del mundo de la naturaleza, los objetos y los sucesos que suceden en el mundo social tienen un significado variable según los diferentes grupos humanos situados en diferentes épocas históricas. Entonces decimos que lo "normal" está definido por un determinado grupo social en un contexto determinado. Al hacer las cosas por costumbre creemos hacerlas porque es normal, y así creemos estar haciendo "lo natural", en ese orden se nos aparece como algo inmutable a pesar de que realmente existe porque nosotros pensamos que existe, es decir, gracias a nuestro pensamiento. Es así como en nuestra vida cotidiana naturalizamos normas: Naturalización de lo social. Pensamos que los sucesos sociales son estáticos, se dan de una vez y para siempre, tomamos como natural ciertas costumbres, como incuestionables e inmodificables ya que asumimos que así lo impone la naturaleza y que siempre ha sido así. El problema que trae esto es de carácter moral ya que como las cosas son de determinada forma por naturaleza esto nos da los parámetros para delimitar lo que es normal y lo que es antinatural o anormal, cuando la realidad es que las "conductas sociales" son sociales y no tienen nada que ver con la naturaleza".
 (Wikipedia: Josep Vicent Marquès González).

Desnaturalizar o decodificar lo social y cultural, con ello la gastronomía venezolana, implicaría dar una dosis de "relativismo cultural", el cual conlleva a considerar el aspecto alimentario propio de la región geográfica llamada Venezuela, en relación con los estándares culturales de ese grupo de personas que se identifican como venezolanxs, en vez de hacerlo desde un punto de vista considerado universal, o en relación a la valoración desde otras culturas (hegemónicas), incluyendo la hegemonía cultural interna. Ejemplo: “cultura criolla”, “cultura campesina”, “cultura(s) indígena(s)” y “cultura(s) de los esclavizados”.  El proceso de descolonización en toda su transversalidad es importante, y no desde el resentimiento, sino desde el (re)conocimiento, que empieza, en el individuo (dentro de sí mismx/para sí mismx) y su ambiente circundante. El cual, con “suerte”, tendrá repercusión en el colectivo.


El fin de este escrito, es dilucidar lo obvio -que no lo parece tanto-, y es que, la etnografía en este proceso de (re)conocimiento de la gastronomía venezolana; y en especial, en las cocinas regionales es apremiante. Y, si hay un método que es resaltante en el quehacer antropológico, es: la ETNOGRAFÍA. La  -descripción densa- en palabras de Gilbert Ryle, según Clifford Geetz. Luego de la tarea observativa-descriptiva (interpretativa de segundo y tercer orden), vendrá la ETNOLOGÍA, que es la labor interpretativa y comparativa de los textos producidos. Esa comparación del resultado etnográfico con los modelos teóricos.


Lo que realmente me mueve al escribir esto es que se supone que la etnografía es nuestro sello (antropología) -Malinowski el gran abuelo-, pero es un sello al que le damos poco uso -trabajo de campo-. Al menos, acá, en Venezuela, en la Escuela de Antropología de la UCV, donde me formo como antropóloga. En fin, hay que cambiar el tintero. ¿Cómo?. Ese es el detalle. A mí, me da mucho fastidio pelear con la burocracia, que explote desde adentro. Yo, me inclino por la auto-gestión.  Toca a cada quien construir su propia respuesta, compartirla o no, y lanzarse sobre ella. La antropología tiene mucho que aportar a la gastronomía venezolana y viceversa.


Sí, hacen falta inversiones para las investigaciones. Pero es una inversión, también, el tiempo y voluntad que cada quien emplea al estudiar, al sentarse en un salón de clases, al caer y salir de los huecos en los que nos sorteamos durante el semestre. Hay que darles el valor que se merecen a esos esfuerzos, intelectuales tanto que físicos, y seguir creyendo en lo que se hace.

Este texto es más para mí que para nadie. Lo necesitaba para ordenar mi cabeza y potenciar mi voluntad. Igual lo comparto. Ayer salí de mi casa a las 5:30 am, me fui a clase de paleografía, después al archivo arquidiocesano, luego de vuelta al diplomado de antroposabores con Ocarina, llegué a las 9:30pm a casa -antes era mi día a día llegar a esa hora o más tarde, porque salía del Estadio Olímpico UCV a las 8pm todos los días de la semana, cuando entrenaba atletismo de alto rendimiento-. Hoy, las cosas han cambiado, reflexiono en los esfuerzos y el rumbo a donde va impresa esa fuerza.

En fin, que nuestras almas sobrevivan a este purgatorio intelectual en el cual nos hemos confinado al cursar este semestre. Recordar, es una auto-flagelación. Totalmente voluntaria. ¡Gocen-la!.

Como las fibras musculares y la condición atlética; no se crece, sino se sufre un poco.

¡Feliz fin de semana y semestre!.


¡Fuerza!. Besos y abachos. *-*

 P.S: http://www.redalyc.org/html/200/20038678003/index.html

https://www.academia.edu/1938413/Las_cocinas_regionales._Principio_y_fundamento_etnogr%C3%A1fico

https://antroporecursos.files.wordpress.com/2009/03/balandier-g-1988-el-desorden.pdf



" La cultura es cosa muy distinta. Es organización, disciplina del Yo interior, apoderamiento de la personalidad propia, conquista de superior conciencia por la cuál se llega a comprender el valor histórico que uno tiene, su función en la vida, sus derechos y sus deberes".
Antonio Gramsci


-Texto, inicialmente dirigido a mí misma, y posteriormente, a mi circulo de compañerxs de la Escuela de Antropología UCV-. 

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