Bitácora deportiva 2011-2016: Gracias escritura, porque eres mi refugio y mi necesidad.


Tengo un desastre en mi cuarto, se parece al que tengo en la cabeza. En todos los libros que tengo regados, encontré un pequeño cuadernito azul. Lo usaba hace 4 años en cocina, como diario ante lo que debía preparar para el restaurant. Lo saqué cuando veía Antropología Social I, en el semestre pasado, para hacer mis síntesis de algunas lecturas. Hoy lo cargo como agenda telefónica. He tenido una sorpresita, escribí algo atrás del cuaderno que me esbozó una sonrisa. D:   (:

A continuación lo que decía:

Hoy es 3 de julio de 2012, me siento mejor de la molestia del pie, ya mañana iré al parque a rodar un rato. Tengo unos 15 días sin correr, ha sido algo duro para mí porque es una de las cosas que más disfruto hacer. Al principio me sentía impotente, con un poco de rabia; pero después empecé a aceptar la situación y hasta llegué a verle el lado positivo: empecé a leer mucho más de deporte, instruirme más en el deporte que practico. Leía tanto que soñaba con deporte, soñaba que corría o algo relacionado, mi cuerpo quizá no estaba corriendo; pero mi mente nunca dejó de hacerlo. Esta lesión me enseñó mucho, ahora creo que hasta la agradezco. Uno como deportista a veces cree que es de hierro, o bueno, yo al menos eso pensaba. Pero la vida me zarandeo un poco y me hizo ver que nadie es de hierro, que si no te cuidas o prestas atención a los pequeños detalles: te jodes. Así de simple.

Mañana es 4 de julio, hace exactamente 6 meses que entreno con un profesor de Atletismo en el Parque. He pasado por muchas cosas desde entonces: excelentes, buenas, regulares, no tan buenas; pero lo importante es seguir en la lucha. Me arrepiento de ciertas cosas que hice, o mejor dicho que dejé de hacer. Entrenamientos no cumplidos o hechos a media, es algo de lo que me avergüenzo. Sin embargo, también hay ciertas cosas que me dan orgullo, porque sé que he hecho cosas muy sacrificadas para poder hacer lo que me gusta.  Soy cocinera, es lo que me gusta hacer además de correr: transformar alimentos. Cuando trabajaba en la pastelería con la Chef entraba a las 8am y antes de ir al trabajo me iba a entrenar, cuando llueve no me importa mojarme y correr bajo la lluvia; luego me voy a trabajar, me pongo mi filipina y mi delantal. No me duele nada, soy feliz después que entreno. Estoy lista a iniciar la larga jornada en la pastelería, siempre de pie y corriendo de un lado a otro con las recetas. Tratando de aprender todo lo que puedo, esquivando mis torpezas. A veces entrenaba después del trabajo, y vaya que los pasteleros si trabajamos: 8 horas, 10 horas, 12 horas, 15 horas en diciembre unos amigos trabajaron 24 horas, yo hice un poco menos pero igual salía de noche y llegaba a las 11pm a casa de mi tío en La California, salia corriendo y el sonidos de las motos de pizza hut siempre me hacían correr más duro. No, no es un sacrificio; es que no tengo opción. Correr es lo que me gusta, cuando se tiene pasión por algo el cansancio se convierte en un simple cosquilleo. Ahora cuando miro al pasado me cuesta creer que hice todo aquello, no sé cómo lo hice, creo que lo hice porque no lo pensaba. Simplemente lo hacía, era casi instintivo.


                                      Mi primera competición de montaña. Diciembre 2011

Luego en un restaurant tuve un trabajo donde hacía turno partido. Trabajaba de 10:30am a 3:30 (1er. turno) luego me iba a entrenar, generalmente a hacer pista en la UCV y luego regresar a trabajar a las 7pm (2do. turno) que al fin de cuentas se extendía hasta las 12, 12:30 o hasta 1am dependiendo de lo duro o flojo que hubiese sido el servicio en el restaurant. Llegaba a casa de mi tío y me drogaba un rato con el internet o leyendo un libro  (30min/1hra), luego a dormir. A las 5am en punto:"Hey, I heard you like the wild ones. Oooh wooo oooh. If I took you home you will a home run. Show me how you do"- Sonaba la canción de FLOrida ft Sia -Wild ones   https://www.youtube.com/watch?v=eZG10NszRyg-. Esa canción era la señal de que empezaba un nuevo día. Sólo Dios sabe el esfuerzo que hacía para poder levantarme. Yo que AMO dormir. Claro, que nunca faltaba el día que le ponía 5 minutos más a la alarme y se convertían en 1hora de más. Lo cual era una putada porque debía ir al Parque del Este a entrenar o irme corriendo hasta el PGP La Julia en El Ávila y llegar hasta donde Pedro Tejerías, subía y bajaba dos veces, hacía abdominales, algo de calistenia y luego regresar a casa de mi tío bañarme y eso -sí, a veces me baño XD-, desayunar --aunque muchas veces no lo hacía ERROR- y a las 9am ya tenía que ir saliendo para cruzar la ciudad, llegar al trabajo y repetir mi itinerario. Claro que sólo hacia la locura de entrenar por las tardes martes y jueves, el resto de los días sólo una vez. Era una salvajada.

En plena competición. 2012. Subiendo por cabeza de elefante. Rumbo al pico Oriental.
Las subidas que me fascinan. lml.


En una exposición en clases de cocina.


                                                    Con Kelly y Patty. Ese día vomité. :)

Esta rutina la hice unos cuantos meses, pasó un tiempo y tuve que sincerarme. Hacer lo que en un inicio antes de aceptar el trabajo sabía que iba a hacer, porque uno es terco a veces y hasta un poco bestia. Sabes que lo que estás haciendo no está del todo bien, pero igual lo haces... igual la cometes, la cagas, la pones, en fin: te equivocas. A quien no le haya pasado, mis más sinceras felicitaciones, que me considere su fan número 1.

Bueno, llegó el día. Ya sentía el nivel zombie muy alto, me sinceré conmigo y renuncié a mi trabajo en el rest y con ello a mi breve carrera gastronómica de dos años y pico. Decidí estudiar en la Universidad, el Atletismo me ayudo con eso. Escribo esto y no puedo evitar sentir cierta melancolía (SAUDADE, amo esta palabra) siempre la decía una amiga brasilera. El hecho es que no soy de piedra, y ese mundo al que pertenecía, el de las chaquetas blancas que llamamos filipinas, de los delantales, los pantalones patas de gallo y suecos. Siempre lo voy a extrañar (no menciono los gorros de cocina porque aunque usted no lo crea hay profesionales del área que no lo utilizan por lo general hombres, que a las damas nos aturden con la norma de "ponte el gorro" y como la mayoría de ellos tiene el cabello corto. Creen que su cabello no se cae. ERROR. Señores, pelo es pelo y se cae igual. En fin, como dice un amigo. Yo disgrego demasiado. Salto de un tema para otro, pero así soy.)

Tomar un camino, elegir. Significa dejar ciertas cosas. Yo no quería elegir entre el deporte de alto rendimiento y la cocina profesional; pero más temprano que tarde sientes que le estás pidiendo mucho al cuerpo y este te exige que tomes tu decisión: Es A ó B, es chicha o limonada. Y pues, así lo hice. Elegí el deporte. No fue fácil, tarde casi un año en pensarlo, en aceptarlo. Desde que tengo uso de razón hago deporte, he jugado fútbol, beisbol, voleibol, pelotíca de goma, saltado cuerda y cuanta actividad que requiera sudar y pasarla bien. (¡UPA!). A los 15 años tuve mi primera raqueta de tenis y empecé a practicar arduamente actividad física. Iba al gym por la mañana, y tenía entrenamientos de tenis por la tarde, el entrenador me hacía entrenar en la pepa de sol más inhumana. De esta manera me empecé a forjar como deportista, desde los 15 años soy adicta al deporte y no me interesa curarme. Luego de un tiempo empecé a subir al Ávila, fui con mi prima Lil. Recuerdo que una vez que estábamos por Sabas Nieves vi una foto de personas que llegaban hasta los picos más altos del Ávila: Yo quería llegar hasta allá, lo iba a hacer. No sabía cómo, pero lo haría.



En mi familia el deporte es un desconocido por así decirlo, creo que fue la curiosidad la que me llevó a él, el descubrirme a través de él. -Luego mi tío Joselin me contó que él había hecho Atletismo, mi tío Orlando y mi papá también. Esos secretos de familia muy bien guardados-Luego de ese primer contacto con la montaña, algo en mi se despertó y empecé a explorar por necesidad. Poco a poco iba conociendo nuevos lugares, era una pelea con mi mamá. Me dijo que sola no, que buscara a un grupo. Le hice caso y encontré a un grupo de excursión GECAB84, actual Venezuela Trekking liderado por Jorge López, Gustavo Figuera y Arturo, con ellos conocí y aprendí mucho de El Ávila y la naturaleza en general. (2009 o 2010, algo así era la fecha) La primera excursión fue a La Colonia Tovar, "Petroglífos del potrero perdido", fui con mi amiga de toda la vida: Dehy, con Vanessa, una amiga del gym y los compañeros de excursión....



Después de esto habían entrenamientos escritos, seguía hablando del excursionismo un poco más. Pero ya me dio fastidio seguir transcribiendo. Hay cosas que dejo para mí mejor ;)

El punto es que ya hoy estamos en el 2016 y desde el 2012 tengo las ganas de ser olímpica y sigo luchado por convertirme en una mejor corredora. No voy a caer en el cliché que quiero ser mejor persona y todo eso. No soy una joya, tengo mil y un defectos. No voy a pretender ser algo que no soy para tener más likes en las redes sociales, eso no me interesa. Lo que me interesa es ser yo misma y la gente que se conecte con mi historia y se sienta identificada, sepa que no está sola. Que muchas personas pasamos por momentos que ponen a prueba todo lo que somos y nos hacen sacar lo peor y mejor de nuestro ser. Que siempre se tiene que tener orgullo de ser lo que somos, aunque la gente lo vea raro y no lo comprenda, etc. El mundo es lo que es por la gente extraña que se atrevió a ser ellxs mismxs y a cumplir sus más profundos anhelos. Me interesa más cumplir mis sueños y continuar mis luchas sociales que lo que puedan pensar de mí. Mi mayor admiradora la veo siempre que me miro al espejo. -"Happiness can be found even in the darkest of times, if one only remember to turn on the light". J.K. Rowling. (Albus Dumbledore).-  Gracias a Fernando que me dio una luz en un momento que la necesitaba muchísimo.
Clasificar a unas olimpiadas es algo que requiere de mucha dedicación por años, las personas lo ven por dos semanas como un espectáculo y se emocionan mucho. Quizá no tienen idea de la significación profunda de todo. La cantidad de veces que se debió fracasar y levantarse para estar allí, Puede que sea una institución de derecha como me decía una amiga, pero no voy a mirarlo sólo de esa manera. Porque para mí significa mucho más. Es superación de obstáculos. es el reflejo de lo que es la vida. Vivo en Venezuela, no voy a decir nada que no sepan. Es duro vivir acá conseguir comida es una odisea; pero si lxs africanxs pueden ganar medallas, lxs venezolanxs también podemos. Según Evolución de los homínidos, todos venimos de áfrica. Así que me voy a mojonear con esto; además la sangre indígena también es arrecha. Es necesario usar toda nuestra creatividad y herramientas de vida para poder llegar a lo que queremos. En otros países los deportistas sólo entrenan, dedicación excusiva ( Entrenan dos o tres veces por día, lo cual demanda una alimentación buena. El descanso es también fundamental). Acá en Venezuela hay que apostar a la creatividad, a la supervivencia: Se entrena, se estudia, se trabaja y a veces se vive lejos de la ciudad donde te desenvuelves lo cual implica que no duermas mucho, 3 o 4 horas y vas bien. Lo bueno es que no somos un árbol, como me dijo Valeska, y que nos podemos mover, cambiar lo que no nos gusta. Reajustar las velas de la balsa.




En estos momentos me encuentro amoldando las fichas, viendo como jugar mis cartas para lograr mi objetivo. Faltan 4 años, es casi el tiempo que toma una carrera universitaria. El deporte es así de serio, aunque mucha gente no le tenga está apreciación -Más de una persona me ha preguntado que para qué hago esto, ¿para qué cansarse?. Es como explicarle a alguien que no ha llegado a ver los colores-. Ahora que es tiempo de redes sociales, de que los medios de comunicación, los Estados y el marketing aclaman más al deporte con las olimpiadas de Río y la gente está como excitada con eso. Puede que se entienda mucho más. Espero que dicha excitabilidad (excitación) se traduzca en mayor apoyo de los entes públicos y privados. Porque yo si creo en el deporte como herramienta de transformación social e individual. No es perder el tiempo, no es para gente pobre y de escasa masa encefálica. Es para gente soñadora, une clases sociales, gente de países pobres y países ricos. Gente con países que están confrontados, se vinculan en cada quien desea materializar las imágenes de triunfo que tiene en la cabeza. Esas imágenes de triunfo que ninguna tempestad logra sacar de la cabeza de la persona que  lucha. --Mens sana in corpore sano--.


No es sencillo, nada que valga la pena lo es. Pero se que valdrá la pena, porque no sé vivir sino es con esa motivación en la cabeza. Tengo tanto que agradecerle al deporte y a quienes me han guiado: Lucena que me contaba que se paraba a las 3:30am, me enseñó la importancia de la disciplina. Recuerdo que el primer día de entrenamiento me puso a correr detrás de Alejandro Semprún, Camardiel y Borotoche. -Toda una mente- , Navas que hablaba mucho y siempre me daba buenos consejos. Me hablaba de la importancia del campo que él era un campesino. De lo que amaba a sus hijos y de lo mucho que le dolía las injusticias del mundo. Phillips que aunque fue severo, me enseñó mucho: a creer en mí y exigirme siempre más. En mi 1er 1500 me regañó y dijo que no servía, después le demostré que estaba equivocado.. En que se puede si se sueña y se trabaja duro. A veces, el carácter es necesario: salí casi que militar después de entrenar con él.  Luego Fuco me enseñó la importancia del fortalecimiento muscular para un atleta, lo mucho que olvidamos los detalles de nuestro cuerpo y lo que significa ser pana con todo el mundo. Pedro Simón el Maestro jedi, de él no paparía de hablar. Es mi gran motor, no sólo te dice las cosas. Te las demuestra. Es un ejemplo de lo que es luchar en esta vida, tener actitud y no rendirse nunca.

 Son muchas las personas que tejen la gran de red de los logros de otras: Gabo ha sido una de esas personas, Gabo Quintero. Me conoció cuando estaba en el restaurant y a él fue la primera persona  a quien le manifesté mi deseo de entrenar para ganar, 
así también como Kelly Quiroz. Plutarco Guerrero me prestó el primer libro de correr: Marathon Man, Dean Karnazes. Hubo un antes y un después para mí después de leer eso. Así como mucha otra gente que ha estado siempre allí. Mi familia que me apoya- aunque a veces no comprendan claramente lo que hago-, Florencia Rondón quien me abrió las puertas de su pastelería de ser una pasante a ayudante pastelera (+ de 9 meses hice pasantias en restaurantes. Me pagaban con conocimiento y no con dinero). Keysler, quien me enseñó la disciplina necesaria para estudiar, estuvo en todo mi proceso de ingreso universitario alentándome que sí se podía. Marina Martínez porque es una Samurai desde los dedos de los pies hasta el cabello, los bandidos de Rubén y Ramón. Caro, Cathy, Juan -hay que ir a comer fresas con crema otra vez-. Valeska, Liu, Reynaldo, Reinaldo, Erik y Yunior. Es muchísima gente, quizá más de la que puedo recordar ahora, gente que me ha enseñado algo y ha dejado mucho en mí. A todxs GRACIAS. Y sobretodo a mi abuela, quien en el pueblo tiene una foto mía corriendo y en nuestra última conversación me preguntó si seguía corriendo: Yo me reí, le dije que sí. Ella me miró a los ojos y respondió: -Gaviota, eso nadie te lo puede quitar-.
 ¡
Mami Conchi, siempre sabia!


Aprendí en todo este tiempo la importancia de la diversidad. Y puede ser chicha, limonada, tizana y papelón si tú así lo deseas. En mi experiencia, los caminos se bifurcan y luego se pueden juntar. Hay momentos más críticos que otros, pero en el fondo todo se conecta. En mi caso: la cocina, correr y la antropología.
No es A, ni B. Es A, B Y C. Es chicha limonada, tizana y papelón.
Siempre que refresque y sea de buena fe, todo es bueno.

Ahora es que queda trabajo por hacer. -Que sé que muchas veces la palabra trabajo tiene una carga semántica esclavista- Habrá que resignificarla, porque también tiene su lado positivo.  Todo es interpretación, como bien dice mi Susan Sontag. 








                                                      Con Mafe en la montaña.































Este día fue muy loco. 5pm Sabas Nieves, Oriental, fila maestra, Pico Naiwatá (media noche). retorno hasta picacho. Lluvia, bambucillo y roncha.







Let`s do this

2018----------> Antropóloga. Yes, we can!





Mamá y papá.


Hermana.

«No puedo imaginarme vivir y no correr.» ~Paula Radcliffe.

La mesa de planchar es una tabla de surf que ahogó su sueño, seré la tabla de surf. No le veo sentido a la vida sino es luchando. 

What doesn`t kill you, makes you stronger.







---------------->  https://www.youtube.com/watch?v=MZXlgNMDK3E   <-----------------------------







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