Mi primera guiatura oficial de montaña
El pasado sábado 28/11/15 fue mi primera guiatura oficial de montaña (43 personas). Harling iba a cerrar la ruta y yo abrirla, aunque termino por ser al revés.
Empecé a ir al monte desde pequeñita, al Ávila (Waraira Repano) tengo tan sólo 10 años conociéndola y transitando por sus senderos. Primero como excursionista y ahora como corredora. Todavía queda mucho por conocerla, explorarla y aprender.
De la experiencia del domingo puedo dar fe de que el oficio de guía de montaña es uno de los más exigentes, física y psicológicamente, y de los cuales se requiere una gran responsabilidad. También es vital un sentido de conservación y conciencia ecológica que debe ser inculcado a los participantes. La integridad de cada una de las personas en la actividad es la prioridad, desde el primero hasta el último. El número de personas que accede a la montaña para disfrutar del deporte y del entorno aumenta día a día. Este aumento de actividad muchas veces no va acompañado de una noción del riesgo implícito en montaña y cada vez la preparación y la formación sobre cómo actuar para ir a la montaña y responder ante situaciones de emergencia es menos frecuente. La montaña es hermosa, pero peligrosa si se cometen imprudencias y no se está preparado para hacerle frente.
Compartir la montaña y sus técnicas con desconocidos, que en el pasar de las horas ya no lo serán tanto, enseñar lugares llenos de encanto a aquellos que aún no los conocen; he de intuir, que es para el Guía de Montaña la satisfacción que le empuja a formarse, dedicarse y sentir con pasión un oficio. La profesión del Guía de Montaña, en algunos países con tradición montañera como Francia o Suiza, es una profesión antigua, muy antigua. Regulada, admirada y respetada. Resultado de años de uso y disfrute del medio. El título de guía de montaña está (en la mayor parte de los países) reservado para individuos que han recibido una certificación plena a través de la asociación de guías de montaña de sus países de cuyo currículo y formación son aprobadas por la Federación Internacional de Asociaciones de Guías de Montaña. La certificación se logra a través de un riguroso proceso de examen que abarca la escalada en roca, la escalada alpina y el montañismo en esquí. Dura típicamente unos años, la certificación de guía de montaña requiere un alto nivel de compromiso, dedicación y habilidades técnicas. Manejo efectivo de situaciones de riesgo y conocimiento de primeros auxilios.
En Venezuela existen diversas asociaciones para formarse como guía, una de ellas es AVIGM - Asociación Venezolana de Instructores y Guías de Montaña.
Quien sabe, posiblemente en un futuro...
Foto cortesía @isacristinalp
Gracias a Anthony Landaez y Yohandri Rubén López por el apoyo y las instucciones para realizar la actividad.
.
Los de la foto fuimos los últimos en llegar del grupo de 43 personas. A mucha honra, los últimos serán los primeros. :)
Fotógrafo: David, un amigo que nos encontramos en el camino. Amante de la naturaleza.
Empecé a ir al monte desde pequeñita, al Ávila (Waraira Repano) tengo tan sólo 10 años conociéndola y transitando por sus senderos. Primero como excursionista y ahora como corredora. Todavía queda mucho por conocerla, explorarla y aprender.
De la experiencia del domingo puedo dar fe de que el oficio de guía de montaña es uno de los más exigentes, física y psicológicamente, y de los cuales se requiere una gran responsabilidad. También es vital un sentido de conservación y conciencia ecológica que debe ser inculcado a los participantes. La integridad de cada una de las personas en la actividad es la prioridad, desde el primero hasta el último. El número de personas que accede a la montaña para disfrutar del deporte y del entorno aumenta día a día. Este aumento de actividad muchas veces no va acompañado de una noción del riesgo implícito en montaña y cada vez la preparación y la formación sobre cómo actuar para ir a la montaña y responder ante situaciones de emergencia es menos frecuente. La montaña es hermosa, pero peligrosa si se cometen imprudencias y no se está preparado para hacerle frente.
Compartir la montaña y sus técnicas con desconocidos, que en el pasar de las horas ya no lo serán tanto, enseñar lugares llenos de encanto a aquellos que aún no los conocen; he de intuir, que es para el Guía de Montaña la satisfacción que le empuja a formarse, dedicarse y sentir con pasión un oficio. La profesión del Guía de Montaña, en algunos países con tradición montañera como Francia o Suiza, es una profesión antigua, muy antigua. Regulada, admirada y respetada. Resultado de años de uso y disfrute del medio. El título de guía de montaña está (en la mayor parte de los países) reservado para individuos que han recibido una certificación plena a través de la asociación de guías de montaña de sus países de cuyo currículo y formación son aprobadas por la Federación Internacional de Asociaciones de Guías de Montaña. La certificación se logra a través de un riguroso proceso de examen que abarca la escalada en roca, la escalada alpina y el montañismo en esquí. Dura típicamente unos años, la certificación de guía de montaña requiere un alto nivel de compromiso, dedicación y habilidades técnicas. Manejo efectivo de situaciones de riesgo y conocimiento de primeros auxilios.
En Venezuela existen diversas asociaciones para formarse como guía, una de ellas es AVIGM - Asociación Venezolana de Instructores y Guías de Montaña.
Quien sabe, posiblemente en un futuro...
Foto cortesía @isacristinalp
Gracias a Anthony Landaez y Yohandri Rubén López por el apoyo y las instucciones para realizar la actividad.
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Los de la foto fuimos los últimos en llegar del grupo de 43 personas. A mucha honra, los últimos serán los primeros. :)
Fotógrafo: David, un amigo que nos encontramos en el camino. Amante de la naturaleza.

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